REGIMIENTO DE INFANTERIA DE LINEA DE PRAVIA (1808-1815)
ORÍGENES Y
ORGANIZACIÓN
Creado por
La orgánica del
Regimiento de Pravia, según dictamen presentado en
|
B
A T A
L L Ó
N |
|
|
P L A N A
M A Y O R |
C O M P A Ñ Í A S |
|
- Coronel - Sargento
Mayor - 2 Ayudantes - Abanderado
(no se contempla) - 1 Capellán - 1 Cirujano - 1 Tambor Mayor - 1 Maestro
Armero |
10 compañías, de las cuales una era de
Granaderos. Cada
Compañía consta de: - 1 Capitán - 1 Teniente - 1 Subteniente - 1 ó 2 sargentos 1ºs. - 2 sargentos 2ºs. -
4 cabos 1ºs. - 4 cabos 2ºs. - 50 soldados (aprox.) |
Con voluntarios procedentes de
los concejos de Pravia, Carreño, Gozón, Ribadesella, Cabranes, Castrillón,
Colunga, Parres y Llanes se van formando las 10 compañías de las que, según el
esquema anterior, debería constituir el cuerpo.
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Cías. |
Oficiales |
Sargentos |
Cabos |
Soldados |
Total |
Procedencia |
|
1ª |
- |
- |
12 |
134 |
146 |
Carreño |
|
2ª |
- |
- |
19 |
148 |
167 |
Gozón |
|
3ª |
- |
5 |
8 |
81 |
94 |
Ribadesella |
|
4ª |
- |
- |
2 |
23 |
25 |
Cabranes |
|
5ª |
- |
13 |
25 |
120 |
158 |
Pravia |
|
6ª |
- |
- |
- |
- |
- |
No consta |
|
7ª |
- |
3 |
8 |
65 |
76 |
Castrillón |
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8ª |
- |
- |
- |
- |
- |
No consta |
|
9ª |
- |
3 |
5 |
72 |
80 |
Colunga y Parres |
|
10ª |
- |
4 |
15 |
140 |
159 |
LLanes |
|
Fuerza total |
- |
28 |
94 |
783 |
905 |
|
Además de la fuerza anterior, existía
un destacamento en los pueblos de Miñera y Cosera compuesto por 5 sargentos, 6
cabos y 34 soldados, al mando del capitán D. José Francisco Quiñones.
Una vez formadas
y completadas las respectivas compañías, se constituye el regimiento cuyo único
batallón, en su fase inicial, no llegó a superar los 600 efectivos, ya que una
parte importante de los 950 hombres presentados fueron distribuidos entre otros
cuerpos que contaban con menor número de fuerza para su completo, especialmente
aquellos destinados a la división expedicionaria puesta bajo el mando del
General Acevedo.
Nombres o
denominaciones que ha tenido desde su creación.
-
1808. Regimiento de Infantería de Pravia.
-
1808. Regimiento de Pravia. Infantería Ligera.
-
1809. Regimiento de Pravia. Infantería de Línea.
VICISITUDES, CAMPAÑAS Y
ACCIONES DE GUERRA
1808
Comienza su instrucción y servicio
en el puerto de Gijón.
El Regimiento de
Pravia, junto con el de Infiesto, ha sido uno de los cuerpos asturianos que,
por su formación tardía y encontrarse aún en período de instrucción, no llegó a
constituir parte de la división expedicionaria que a primeros del mes de
setiembre, al mando del teniente general Acevedo, salió de Asturias para
incorporarse al Ejército de Galicia que se hallaba de operaciones en Vizcaya
mandado por el teniente general D- Joaquín Blake y Joyes, motivo por el cual el
Regimiento de Pravia no se organizó como regimiento “de Línea”, bajo el pie de
dos batallones de a cinco compañías cada uno.
El 1 de octubre
de 1808 para el completo de su armamento le faltaban 82 fusiles y 64 bayonetas.
Por disposición
de la Junta suprema de Asturias, el 26 de octubre de 1808 se acuerda cubrir,
con carácter interino, la plaza de sargento mayor del Regimiento de Pravia,
cargo que recae en D. Andrés García de Diego, capitán del Regimiento de
Llanes.
El 6 de
noviembre de 1808 se encontraba de guarnición en Avilés.
Continuando con
su anticuada organización, es decir, arreglado bajo el pie de un único
batallón, en la mañana del día 21 de noviembre de 1808 el Regimiento de Pravia,
junto con otros cuerpos que tampoco habían constituido la división del general
Acevedo, emprende la marcha desde Oviedo hacia Colombres con el objeto de
restablecer en este punto el dispositivo defensivo que las tropas del general
Llano Ponte habían abandonado tras los impetuosos ataques del enemigo contra
San Vicente de la Barquera (Santander) el día 19 de este mismo mes. Ante esta
situación,
El 20 de
noviembre de 1808 por disposición de
El 30 de
noviembre de 1808,.según el estado de fuerza, fechado en el cuartel general de
Sebreño (casa de los Blancos, Ribadesella), el Regimiento de Pravia presenta
una fuerza total formada por 2 jefes, 8 capitanes, 6 subtenientes, 34
sargentos, 5 tambores, 64 cabos y 337 soldados. Total 440 plazas de fusil y 16
cuadros.
El la mañana del
día 5 de diciembre un refuerzo de 100 hombres del Regimiento de Pravia entra en
Colombres, mientras que en la tarde de este mismo día lo hace el General
Ballesteros al frente de 400 efectivos de los regimientos de Covadonga y
Fernando VII.
En el estado
general de los cuerpos asturianos, remitido a la inspección del Ejército por el
capitán general de la provincia, fechado en Oviedo el 14 de diciembre de 1808,
el Regimiento de Pravia –que continúa arreglado bajo el pie de un sólo
batallón– presenta una plantilla regimental formada por 2 jefes, 31 oficiales y
581 plazas de fusil. El armamento y vestuario se hallaba al completo y su
estado de instrucción se consideraba mediano.
El 17 de
diciembre de 1808, por el distinguido mérito contraído por los oficiales del
Regimiento de Pravia que se hallaron en la acción de Siejo el día 14 de este
mismo mes, el teniente D. Manuel Nabal y el subteniente D. Matías García Serrapio,
el general Ballesteros los recomienda para el premio al que se han hecho
acreedores.
Como
consecuencia de la orden del marqués de la Romana, por la que previene que
todos los cuerpos regimentados se le despachen vestidos y calzados,
1809
Dueño del
enemigo de las provincias de Santander, León y Galicia, y expuesto el
Principado a ser invadido,
La línea del Eo comenzaba
en Castropol (Oviedo) y se extendía a lo largo del curso del río del mismo
nombre hasta la Ribera de Piquín, concejo de Burón (Lugo).
El 12 de enero
de 1809 se ordena que el Regimiento de Pravia se ponga en marcha para Cangas de
Tineo. El día 17 ya se hallaba en marcha con dirección a Cangas de Tineo,
El 20 de enero
de 1809 el Regimiento de Pravia, después de haber desempeñado sus deberes bajo
las órdenes del general Ballesteros, se transfiere a la división de Poniente a
las órdenes del teniente general D. José Vorster.
El 22 de enero
de 1809
El día 24 de
este mismo mes, se pasa orden al
Regimiento de Pravia para que, dejando 100 hombres en su actual destino, se
ponga en marcha para reunirse con la división de Vorster en Navia.
El 24 de enero
de 1809 las fuerzas enemigas al mando del general Fournier, que ya se
encontraban sobre Mondoñedo, ante el temor de que el paisanaje gallego se haga
fuerte por la cercana presencia de las fuerzas de Vorster, son reforzadas con
dos batallones llegados ex profeso de El Ferrol cuyo mando, a partir de ahora,
lo asume el general Maurice Mathieu, quien al día siguiente se desplaza a
Ribadeo con un destacamento de 150 hombres. A finales de este mismo mes, la
división de Vorster ya se encontraba desplegada sobre la derecha del río Eo. En
este tiempo Vorster no tenía cuartel general fijo, ya que unas veces se
mantenía en la Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) y otras en Villaboa de Miranda,
término municipal de Villaodrid (antigua provincia de Mondoñedo, hoy integrado
en
El 1.º de
febrero el general Vorster, con el objeto de anunciar su presencia en la zona,
desde la batería de San Román (Figueras) hace un fuerte y asombroso fuego de
artillería sobre la villa de Ribadeo. El día 2 Vorster, al frente de sus fuerzas, cruza en barcas la ría del Eo y se
presenta en Ribadeo. Nada más efectuar el desembarco se posesiona del
Ayuntamiento y obliga a la Corporación a reconocer a Fernando VII, consistiendo
que sus soldados y paisanos armados con chuzos y escopetas que con ellos
llegaron (decían que “venían a comer a
los franceses”), asaltasen el fuerte de San Damían, poniendo fuego a su
polvorín y arrojando a la mar los cañones.
El 8 de febrero
de 1809 un destacamento del Regimiento de Pravia se halla en Santiago de Abres
al mando del capitán D. José Francisco Quiñones, mientras que el resto del
regimiento permanece en San Tirso de Abres.
El 12 de febrero
de 1809 la totalidad del Regimiento de Pravia se hallaba en Santiago de Abres.
Seguía mandado por el coronel D. Sancho Valdés y Sorribas.
Por acuerdo de
El 22 de febrero de 1809 el Regimiento de Infantería de
Pravia figura encuadrado en la 5.ª división situada en la línea del Eo-Navia al
mando del general Vorster.
Tras la toma de
Ribadeo las tropas de Vorster continúan su marcha hacia Mondoñedo, con el
propósito de sorprender a la guarnición francesa allí establecida. Se hace
correr el bulo de que se trata de una división de infantería perfectamente
armada y equipada (por ir vestidos sus componentes con uniformes rojos de
procedencia británica, decían que esta división era inglesa) se encuentra
próxima a Mondoñedo, lo que hace provocar el pánico entre la escasa guarnición
francesa que ocupaba la ciudad.
Son acciones
señaladas las desarrolladas por el Regimiento de Pravia los días 10 y 11 de
marzo de 1809 en la sorpresa sobre la ciudad de Mondoñedo. Los dos mil hombres
que componían la 5.ª división del general Vorster, después de sorprender las
avanzadas enemigas, se posesiona de la ciudad, pero Vorster, por sus mal
concertadas órdenes, y el coronel Linares por no atender cumplidamente al punto
que guarnecía, dejaron retirarse a la sorprendida guarnición francesa sin sufrir
el menor hostigamiento. Rehecho el enemigo, a la mañana del día siguiente decide
atacar y desalojar a la división española de Mondoñedo, siendo los Voluntarios
de Cataluña los que más tesón y resistencia ofrecieron a su desalojo, que
terminaron por ceder y ponerse en franca retirada, circunstancia aprovechada
por Mathieu para invadir tres días después el Principado por el punto de San
Tirso de Abres, dirigiéndose acto seguido a la Vega de Ribadeo, en cuya villa entra
a altas horas de la noche, alcanzando más tarde el Navia. El general Vorster en
lugar de procurar contener cuanto menos al enemigo, ya que contaba con
superioridad numérica, se aleja del teatro de operaciones atravesando por
Meredo y Piantón con dirección a Boal.
Tras la
precipitada huida de Vorster, los franceses vuelven a ocupar la importante
villa de Ribadeo.
Como
consecuencia del desorden en que se halla en Regimiento de Pravia, el 23 de
marzo de 1809
El 19 de mayo,
mientras las tropas del general Vorster se encuentran “perdidas” por las
montañas del occidente asturiano, el mariscal Ney procedente de Galicia,
después de desbaratar la inconsistente defensa establecida en el puente de
Peñaflor el día anterior, ocupa la capital del Principado.
Mientras
ocurrían estas cosas, el general Ballesteros enterado de la incursión de
Kellerman a través de Pajares y que Oviedo se hallaba ocupada por fuerzas del
Mariscal Ney, recibe el encargo del marqués de la Romana para que “reúna cuantas fuerzas pueda, y que obre
según le parezca” y pone a sus órdenes el Regimiento de la Princesa que
manda el coronel D. José O’Donnell. En cumplimiento de la orden anterior,
Ballesteros decide abandonar la línea de Colombres y efectuar el repliegue
sobre Cangas de Onís, al tiempo que dispone que la reunión de las tropas se
verifique en el Infiesto, a cuyo punto se dirige con todo su cuartel general
para recibirlas.
Una vez concentradas
las fuerzas en Infiesto, entre las que no se encuentran aquellos regimientos
que formaron la línea del río Eo bajo el mando del general Vorster, Ballesteros
intenta organizar los cuerpos que deberán actuar bajo su mando.
Por fin Vorster
da señales de vida y se presenta en Salas, en cuya villa establece el cuartel
general. Se queda con los regimientos de Fernando VII, Llanes y Navarra,
mientras que los de Pravia, Lena, y 2.º de Voluntarios de Cataluña (reforzado
con dos compañías del Regimiento de Castropol) quedan a las órdenes del brigadier
D. Pedro de la Bárcena, moviéndose por los pueblos a la derecha del río Narcea.
El 2 de junio de
1809 el Regimiento de Pravia, junto con los de Lena, Salas, Grado y 2.º de
Voluntarios de Cataluña, al mando del brigadier D. Pedro de la Bárcena, ocupa
posiciones en la pendiente que media entre Leiguarda y San Martín de Miranda, a
la izquierda del río Pigüeña. El brigadier Bárcena, que teme ser atacado por el
frente y flanco izquierdo, decide escalonar las tropas con el objeto de poder
replegarse a través de las cumbres de la Brueba que tiene a su retaguardia. La
vanguardia, compuesta por los regimientos de Grado, Salas y Voluntarios de
Cataluña, permanece en Menes para emprender, como el resto de la división, el
movimiento retrógrado pero, justo en ese momento, aparece por las Vegas de San
Cristóbal la vanguardia francesa al mando de Barthelemy. Las guerrillas del
Regimiento de Grado consiguen detener, con fuego certero, a las primeras
avanzadas enemigas. Barthelemy reúne a sus hombres e intenta forzar el paso del
puente y alejar las guerrillas al otro lado apostadas, momento que es
aprovechado por Bárcena para ordenar a los cuerpos de retaguardia que salgan a
reforzar las guerrillas y se sitúen en el punto por ellas ocupado. El
Regimiento de Salas, al mando de su bizarro teniente coronel D. Pablo de Mier,
se posiciona en el punto designado con las dos compañías de granaderos del
Regimiento de Grado; otras dos del de Lena al mando de su sargento mayor y otra
del Regimiento de Pravia. Una vez roto el fuego, a medida que el enemigo se
apresura a ganar la orilla, el tiroteo se hace más intenso, lo que le obliga,
tras hora y media de duro combate, a repasar el puente y a atrincherarse en las
casas próximas. Reagrupado el enemigo, hace un segundo intento de conquistar la
posición española, pero son nuevamente rechazados por la tenaz resistencia que
ofrecen las fuerzas defensoras. Concluida
la acción, las fuerzas antes mencionadas se repliegan sobre Leiguarda,
acampando acto seguido en Las Estacas.
Tras un descanso
de dos días, el Regimiento de Pravia, junto con los demás cuerpos que continúan
bajo las órdenes del brigadier Bárcena, se dirige al concejo de Teverga con el
objeto de recibir instrucciones de Vorster para caer sobre Grado. En vista de
que éstas no llegan, Bárcena toma la iniciativa y emprende la marcha hacia
Linares de Proaza, en cuyo punto permanece por espacio de dos días sin recibir
comunicación alguna de Vorster. En vista de ello Bárcena, en conferencia con
los jefes y oficiales de su división, ordena marchar sobre Grado. En
aproximación a Sama de Grado, la vanguardia de la división toma contacto con
una compañía de descubierta de la guarnición francesa de Grado contra la que
cargan, consiguiendo librarse ésta de ser envuelta y hecha prisionera. Puesta
en retirada, el intercambio de disparos entre unos y otros conforme se van
acercando a Grado, pone en alerta a su guarnición. El 2º de Voluntarios de
Cataluña que iba en vanguardia al mando de su coronel, asoma a la altura de La
Mata, mientras que el Regimiento de Grado, a marchas forzadas, se dirige por la
derecha a San Martín de Gurullés para confluir en Peñaflor con los Voluntarios
de Cataluña que, desgraciadamente, no llegan a tiempo, lo que propicia que el
enemigo franquee el puente sobre el río Nalón sin ser molestado. El resto de
los cuerpos de la División, entre los que se encuentra el Regimiento de Pravia,
se encamina a Grado, en donde esperan hallar cierta resistencia por parte de las
fuerzas francesas que guarnecen la villa, lo que no ocurre por haber cundido el
pánico y la posterior dispersión del enemigo.
El día 6 de
junio la división de Bárcena al completo se halla concentrada en Grado, en cuyo
punto, sorprendentemente, se recibe la noticia de que fuerzas del General
Kellerman, que se encuentra en Oviedo, se aproximan con la intención de
atacarla; por razones de seguridad se retira a las alturas de El Fresno (punto
dominante sobre el camino real de Galicia y a La Mesa), ya que esta formidable
y estratégica altura ofrece mayor ventaja defensiva. En realidad se trataba de
un batallón que veía a reforzar la guarnición de Grado que, después de recoger
a los dispersos fugados de la villa, regresa de nuevo a Oviedo. Al día
siguiente los hombres al mando de Bárcena vuelven a Grado, a donde también
llega el general Vorster, quien vuelve a reasumir el mando en jefe de la división.
El 10 de junio,
una vez evacuada por el enemigo la capital del Principado, la división de
Voster entra en Oviedo. Sin apenas dar descanso a sus tropas emprende la marcha con dirección
al Padrún, en cuyo punto la división se divide en dos brigadas; una al mando
del coronel D. Gregorio Cañedo Vigil (del Regimiento de Salas) y la otra puesta
a las órdenes del sargento mayor D. Gregorio Piquero Argüelles (del Regimiento
de Castropol). Se ignora en cuál de estas dos brigadas quedó encuadrado el
Regimiento de Pravia.
La brigada del coronel Cañedo Vigil se desvía a la derecha
por el puente de Loredo con dirección a Riosa, y atravesando por caminos de
montaña, alcanza el pueblo de Zureda por Campomanes, mientras que
Kellerman,
temiendo ser cogido entre dos fuegos, avanza precipitadamente con todas sus
fuerzas, consiguiendo repasar el punto que defendiera el teniente coronel
Valledor, con lo que consigue poner a salvo todos los efectivos e impedimenta.
En venganza por la acción anterior, las tropas de Kellerman se entregan al
saqueo de todos los lugares del trayecto; incendian varias casas, entre las que
se encuentran la del propio teniente coronel Valledor, dando muerte, además, a
cuantas personas encuentra en su camino.
Mientras acontecían
los hechos anteriores, la vanguardia de la brigada del coronel Cañedo Vigil, al
mando del capitán de cazadores del Regimiento de Lena, D. Antonio Areces, llega
el pueblo de Pajares, en donde descubre restos de horrible fiereza perpetrada por
el enemigo durante su retirada hacia Castilla. El centro de la división de
Voster marchaba lentamente confiando en que llegarían a tiempo las brigadas de
Cañedo Vigil y Piquero Argüelles para atajar al enemigo. Fue un caro error, ya
que los jefes que mandaban ambas brigadas no apreciaron los consejos que en
este sentido les había dado el teniente coronel y demás oficiales del
Regimiento de Lena; no cabe la menor duda que, de haber respetado la palabra empeñada,
el resultado de la jornada posiblemente hubiera sido otro.
El general
Ballesteros, por orden expresa del marqués de La Romana, ahora nuevo general en
jefe del Ejército de la Izquierda, recibe el encargo de reorganizar sus maltrechas
fuerzas con el objeto de incorporarlas al citado ejército. En cumplimiento de esta
orden Ballesteros decide establecer el cuartel general en la villa de Gijón.
Con el propósito
de reagrupar a los dispersos cuerpos de la línea de Colombres, el 23 de junio
de 1809 Ballesteros circula orden desde Oviedo a la Justicia para que los
regimientos de su división se reagrupen en los puntos que, previamente, les ha
señalado para ser conducidos al cuartel general de Gijón. El Regimiento de Pravia,
que no aparece citado en la orden anterior por encontrarse a las órdenes del general
Vorster, es integrado en la nueva división de Ballesteros, motivo por el que se
presenta en el campamento divisionario situado en Contrueces (Gijón).
En este mismo de
junio de 1809 la compañía de granaderos del Regimiento de Pravia se hallaba
mandada por el capitán D. José de Salas.
El
1º de julio, una vez verificada la reunión de todas las unidades en el
campamento de Contrueces, al tiempo que se acomete una profunda reorganización
de los cuerpos, se somete a los mismos a una intensa instrucción militar. El
Regimiento de Pravia, al igual que los demás cuerpos de su división, conforme
al Reglamento de la Infantería de 23 de enero de 1809[2], queda arreglado bajo el
pie de dos batallones de a 8 compañías. Desde este mismo momento, por orden del
marqués de la Romana, pasa a formar de la 3.ª división del Ejército de la
Izquierda, cuya división queda a las órdenes inmediatas del general
Ballesteros.
El 29 de julio,
una vez concluida la reorganización, debidamente pertrechado y uniformado
abandona el campamento de Gijón y parte hacia Oviedo, y el 1.º de agosto, desde
esta ciudad, emprende la marcha para el Reino de León con el total de la división
con el objeto de unirse al Ejército de la Izquierda que manda el marqués de la
Romana.
Se acantona en
Otero de las Dueñas (León), ocupándose en continuos ejercicios de instrucción y
desde aquí, a través de Santiago de las Villas, siguiendo el movimiento de la división,
el día 16 de agosto emprende la marcha hacia Santander.
El 24 de agosto
de 1809 el marqués de la Romana dispone la organización definitiva del Ejército
de la Izquierda, cuya 3ª División deberá quedar constituida, precisamente, por
los regimientos asturianos bajo el mando del Mariscal de Campo D. Francisco
Ballesteros.
El 26 de agosto,
junto con los demás cuerpos de la división, cae sobre Cabezón de la Sal y ataca
impetuosamente a un batallón del regimiento 119 francés en la altura del Monte
Cildá, al que hace varios prisioneros y obliga a retirarse en franca derrota.
Tras la acción la división se retira al Valle de Cabuérniga y de aquí, en
movimiento retrógrado, a Astorga.
El marqués de la
Romana cursa orden a Ballesteros para que, con su división, se concentre en Astorga.
En cumplimiento de lo anterior, la división entra en Astorga en cuyo punto se
forman dos columnas con las compañías de granaderos y cazadores de todos los regimientos
que conforman la división.
Sale de Astorga
con dirección a la frontera de Portugal, y en un movimiento de flanco por su
izquierda cae sobre Benavente. El 28 de septiembre las columnas de granaderos y
cazadores atacan por sorpresa la guarnición enemiga que defiende la plaza,
siendo la compañía de cazadores de Pravia la primera que ocupó la villa alas
tres de la mañana derribando una de sus puertas y desalojando de ellas a 200
dragones enemigos. Tras la acción de Benavente, la división
marcha, a través de Pozuelos, Tavara y Carbajales, sobre Zamora, llegando a las
inmediaciones de esta plaza a las 7 de la mañana del 1.º de octubre.
El 2 de octubre
ataca Zamora, pero al no poder tomar la plaza por haber redoblado el enemigo su
defensa, la división se repliega de nuevo sobre Alcañices para, posteriormente,
entrar en Portugal y salir de nuevo a España por el fuerte de la Concepción
(Salamanca).
El 19 de octubre
de 1809, en cumplimiento de la orden del marqués de la Romana la división
asturiana se incorpora en Tamames (Salamanca) al Ejército de la Izquierda,
mandado ahora por el Duque del Parque[3].
El 23 de
noviembre combate en la acción que tuvo lugar en Carpio, cerca de Medina del
Campo (Valladolid). El Regimiento de Pravia, junto con los demás cuerpos de la división,
despliega en el centro. El enemigo, ante el movimiento bien concertado de los
españoles, que marchan con aplomo y precisión admirables, se repliega hasta
cerca de Medina del Campo. Reforzado con caballería, el enemigo se lanza contra
el ala derecha, dejando descubierto el flanco de la división asturiana, que se
vio acometida por los jinetes franceses. El general Ballesteros hace desplegar
entonces los últimos escalones que, con fuego a quemarropa, hace retroceder al
enemigo. Durante el transcurso de la acción resulta muerto el valeroso coronel
del Regimiento de Lena, D. Juan Drimgold.
El 28 de
noviembre se retira a Alba de Tormes, en cuyo punto la división sufre una
general dispersión y escasas bajas. El Regimiento de Pravia, junto con los
demás cuerpos dispersos, se reagrupa con su división en Ciudad Rodrigo. Una vez
verificada la reunión de todos los regimientos, el 23 de diciembre parte para
los cantones de Sierra de Gata (Cáceres) y fija el cuartel general en San
Martín de Trevejo, protegiendo los hospitales de campaña allí establecidos
después de la epidemia que asoló a todo el ejército. Aún sin concluir el año,
sale de nuevo para Portugal.
1810
La división con
la totalidad de los 10 regimientos que la componían, el día 14 de febrero se
pone en movimiento desde sus cantones de la Sierra de Gata con dirección a la plaza
de Badajoz a través de las provincias portuguesas de Bara Alta y El Alentejo.
Permanece en
Portugal por espacio de dos meses, entrando el 7 de marzo de nuevo en España
por Badajoz, en cuya plaza queda la división a la expectativa de recibir órdenes
del mando. El 9 sale para Olivenza en donde permanecerá de guarnición hasta el
mes de julio.
Después de algunas dificultades, el duque del
Parque resigna el mando del Ejército de la Izquierda y nuevamente se nombra
para el mismo al marqués de la Romana quien, una vez asumido el mando, acomete
una profunda reorganización de los regimientos asturianos. Se somete a los
cuerpos a una disciplina más rígida y se logra formar, en corto espacio de
tiempo, unas unidades más compactas y aguerridas.
Mientras el
Regimiento de Pravia permanece de guarnición en Olivenza, el 24 de marzo de
1810 el resto de la división de Ballesteros, reunida con la 1.ª de Extremadura,
se dispone atacar al enemigo en Santa Olalla con varias columnas de los
regimientos de Covadonga, Lena y Cangas de Tineo.
En los estados
de fuerza de fecha 15 de junio de 1810 correspondientes al Ejército de la
Izquierda de operaciones en Extremadura, el Regimiento de Pravia se halla
dividido en dos batallones, aunque no expresa la fuerza efectiva con que
contaba en esos momentos. Continúa encuadrado orgánicamente en la 3.ª división
que manda el mariscal de campo D. Francisco Ballesteros.
Así, pues, entre
los meses de junio y julio de 1809 la división se reorganiza en Fregenal de la
Sierra (Badajoz), quedando ahora compuesta por sólo cinco regimientos de los
diez que, inicialmente,
Por aplicación
del Reglamento del Consejo de Regencia de 1º de julio de 1810, todos los regimientos,
incluidos los Provinciales, son declarados “de Línea”[4], bajo el pie de dos
batallones, con proporción a los efectivos disponibles con los que contaba en
esos momentos, conservando todos ellos sus propias denominaciones.
El 1.º de julio
de 1810 el Regimiento de Pravia continuaba de guarnición en Olivenza. Según el
estado de fuerza de
A mediados del
mes de julio de 1810 el Regimiento de Pravia cesa en la guarnición de Olivenza
y se incorpora a su División en Jerez de los Caballeros.
Por Orden del 25
al 26 del Ejército de la Izquierda, fechada en el cuartel general de Badajoz el
23 de julio de 1810, se da a conocer la nueva organización dada a las
divisiones de él dependientes[5]. Asimismo, según los
estados de fuerza del Ejército de la Izquierda en Extremadura de igual fecha[6], el Regimiento de Pravia,
tras sufrir la división la reorganización antes mencionada, queda encuadrado
orgánicamente en la 1.ª brigada de la 3.ª división del expresado ejército, cuyo
mando sigue ejerciendo el general Ballesteros y el del ejército el marqués de
El 11 de agosto
de 1810 efectivos del Regimiento de Pravia atacan y rechazan por dos veces a
fuerzas enemigas superiores en las Huertas de la Granada de Llerena, en Canta
el Gallo (Badajoz).
En los estados
de fuerza de la parte del Ejército de la Izquierda que aún sigue operando en
Extremadura en 1.º de septiembre de 1810, el Regimiento de Pravia se hallaba
acantonado en Fregenal (Badajoz). Continúa arreglado bajo el pie de dos batallones
y sigue en la 1.ª brigada de la 3.ª división del expresado Ejército. La fuerza
disponible para tomar las armas la constituían 8 capitanes, 17 subtenientes, 34
sargentos, 8 tambores y 410 cabos y soldados. La fuerza en revista la componían
602 hombres.
El 17 de
setiembre de 1810 se halla en el ataque que la división efectuó a Castillo de
las Guardas (Sevilla).
El 28 de octubre
La división sale de Aracena, y el cuartel general de Castillejos lo hace el 1º
de noviembre con dirección a Fuente de León.
El 14 de
noviembre de 1810 en Fregenal de la Sierra las tropas de la División asturiana,
con el general Ballesteros al frente, prestaron juramento a las Cortes[7].
El 1.º de
diciembre de 1810 el Regimiento de Infantería de Pravia se hallaba en Monesterio
con su división. Según el estado de fuerza de la 3.ª división, continuaba
encuadrado en la 1.ª sección de la expresada división. El mando del cuerpo lo
sigue ejerciendo el coronel D. Luis Díaz. La fuerza disponible con que contaba
en esos momentos se componía de 1 jefe, 8 capitanes, 21 oficiales subalternos y
508 plazas de fusil. La fuerza en revista estaba compuesta de 3 jefes, 32
oficiales y 578 efectivos.
Por aplicación
de la orden del Consejo de Regencia de 16 de diciembre de 1810, que resuelve que
las tropas españolas se distribuyan en seis grandes ejércitos de maniobra, el
Regimiento de Pravia, con los demás cuerpos de la división asturiana, queda
encuadrado orgánicamente en el 5.º Ejército (Extremadura y Castilla), que manda
el héroe de Bailén: el general Castaños.
En este año,
según el Estado Militar de España, el Regimiento de Pravia continúa mandado por
el coronel D. Luis Díaz.
1811
Con la organización anterior, el 1.º de enero se halla en la
acción de Guadalcanal (Sevilla), en donde es sorprendida la 3.ª división
francesa al mando del general Girard.
El 4 de enero la
división –que por órdenes recibidas de la Regencia abandonaba el frente de
Extremadura y se movía hacia el condado de Niebla para unirse al general Copons
y Navia– cuando avanzaba por Segura y Cabeza de la Vaca, encontrándose entre
Calera y Monesterio, son descubiertas por un destacamento de caballería enemiga
que realizaba misiones de reconocimiento por
En virtud de
orden superior, el 23 de enero de 1811 llega a las villas de Castillejos y
Almendra, en la Sierra de Andévalo (Condado de Huelva) con el objeto de ocupar posiciones
en este distrito.
El 25 de enero
interviene en la gloriosa acción de Villanueva de los Castillejos (Huelva)
contra fuerzas superiores al mando del general conde de Gazán. La primera línea
de batalla la forma el cuerpo de vanguardia al mando del teniente coronel D.
Ramón de Alburquerque, el Regimiento de Pravia, al mando de su teniente coronel
D. Francisco Moreda, el de Lena al mando del coronel D. Jaime Butler; la
reserva en batallones en masa, de los regimientos Provincial de León, Cangas de
Tineo, Castropol e Infiesto, destacando sobre los flancos tres compañías de
tiradores. La caballería la componían el provisional de Santiago y el de Húsares
de Castilla y estaba situada emboscada sobre la derecha de la reserva, y con
esta disposición se aguardó el ataque. El enemigo lo verificó por la izquierda
y centro de la línea, trabándose el combate más reñido y sangriento por una y
otra parte. Después de tres horas disputándose el terreno, se observa que los
fuegos de esta línea se debilitaban, siendo preciso entonces destacar de la
reserva dos columnas fuertes en su apoyo. A consecuencia de esta operación el
enemigo hizo avanzar su reserva, haciéndose más vivo y sostenido el fuego y más
certero el tiro de la artillería, se hizo preciso ceder aquella posición y
replegar las fuerzas hacia la reserva que había desplegado. Reiniciada de nuevo
la acción, se infligió al enemigo, por la firmeza y serenidad con que lo
recibieron las valientes tropas, el mayor de los estragos. Tras cinco horas de
fuego de línea sin moverse un solo soldado, llegó la noche, circunstancia que
se aprovechó para efectuar la retirada en escalones por regimientos, retirada
que se verificó con absoluta tranquilidad y sin sufrir ningún tipo de molestias
por parte del enemigo. Mientras la infantería se llenaba de gloria, la caballería
maniobraba frente a la enemiga, batiéndose a sable, siguiendo la maniobra y
asegurando el flanco derecho, tanto durante el desarrollo de la acción como en
la posterior retirada. La acción de los Castillejos inmortalizará el nombre de
los valientes defensores de
En el estado de
fuerza del 5.º Ejército (Extremadura y Castilla) de fecha 1.º de febrero de
1811, deja de citarse al Regimiento de Pravia como integrante del mismo por
haberle sido asignado nuevo destino a la división, que ahora queda incorporada
al 4.º Ejército (Isla de León y Cádiz).
El 15 de febrero
el general Ballesteros, con los regimientos de infantería de Lena y León y
otras fuerzas de caballería, sale del Cerro del Andévalo con dirección a
Fregenal de la Sierra (Badajoz), con el objeto de sorprender a las fuerzas
enemigas que se hallaban en dicho punto cubriendo toda la sierra de Extremadura
para asegurar la comunicación del general Soult con Sevilla a través del farallón
de Monesterio. En la mañana del día 19 las fuerzas anteriores atacan a la
guarnición francesa de Fregenal, no dando lugar a que el enemigo pueda rehacerse.
Tras un cuarto de hora de duro combate, desarrollado en las mismas calles del pueblo,
el enemigo fue enteramente destruido y dispersado, haciéndole más de 100
prisioneros y cayendo en poder de los asturianos diverso equipaje, fusiles y
municiones. En esta acción, la compañía de cazadores del Regimiento de Pravia,
encuadrada en la columna de cazadores de la división, se portó bizarramente.
Habiéndose
retirado los franceses de Valverde del Camino como consecuencia del movimiento
que se hizo sobre Zalamea la Real, la división asturiana le da alcance en su posición sobre la izquierda del río
Tinto, destacando inmediatamente guerrillas de infantería y caballería con el
objeto de entretenerle. El 2 de marzo, según parte del circunstanciado en La Palma por el propio general
Ballesteros, interviene en las acciones de Villalba y Villarrasa (Huelva)
contra un cuerpo de Caballería enemiga mandado por el comandante Rémond que
aparentaba defender el paso del río Tinto. La acción es sostenida, junto con
otros cuerpos, por el de Línea de Cangas de Tineo, que ponen al enemigo en
precipitada fuga con dirección a Sevilla.
El día 5 de
marzo, el mismo día de la batalla de Chiclana (Cádiz), el general Darricau
acude en socorro de Rémond. La división de Ballesteros no ofrece batalla y se
retira tras el Río Tinto. El día 7 concurre a la acción de Villarrasa.
Los días 9 y 10
de marzo asiste a la sorpresa de la Palma del Condado (Huelva). Es batida una
columna enemiga al mando del comandante Rémond.
El 13 de abril
combate sobre las alturas de San Cristóbal, en la Sierra de Fregenal, contra
fuerzas superiores del general Maransin. Al día siguiente se halla en la acción
de Jerez de los Caballeros y la división se ve forzada a replegarse sobre
Salvatierra de Barros.
Con dependencia
orgánica del 4.º Ejército, el Regimiento de Pravia interviene el 16 de mayo en
la más sangrienta de todas cuantas batallas se libraron durante la Guerra de la
Independencia: la de los campos de La Albuera (Badajoz). El Regimiento, con los
demás cuerpos de la división, aguanta firme los repetidos ataques lanzados por
el enemigo contra la izquierda de la línea y le hace retroceder al otro lado
del arroyo de Chicapierna, lo que cooperó a conseguir tan señalada victoria.
Victoria costosa y difícil en la que el Regimiento de Pravia, junto con los
demás de la división, pagó un alto tributo de sangre. Sir William Carr
Beresford, Comandante general de todas las fuerzas que intervinieron en la
batalla, tras la acción escribió: “.... es imposible, de ninguna de las
maneras, hacer justicia al distinguido valor de las tropas. Cada uno,
individualmente, cumplió su deber....” El Regimiento de Pravia, con
anterioridad al desarrollo de la acción táctica, presentaba una fuerza total de
32 jefes y oficiales y 602 individuos de tropa, de los cuales resultaron
heridos en la batalla el coronel D. Luis Díaz, de cuyas resultas fallecería poco
después; el ayudante D. Enrique Lavin y el capitán Esteban Flórez, así como un
sargento y 35 soldados, contándose entre los muertos un sargento y 18 soldados.
Por su decidida participación en la gloriosa batalla de La Albuera, las Cortes
declara “Beneméritos de la Patria” a
los regimientos que intervinieron en la misma, recompensando, además, con el
empleo inmediato superior a los combatientes más antiguos de cada clase.
En los estados
de fuerza del 4.º Ejército, que ahora manda el marqués de Coupigny, de fecha 1.º
de mayo, el Regimiento de Pravia aparece formado por un sólo batallón. El mando
de la 3.ª división lo sigue ostentando el teniente general Ballesteros.
El 20 de mayo de
1811 el general Castaños, general en jefe del ejército combinado de Extremadura
(5.º y 6.º ejércitos reunidos), en escrito dirigido al comandante general del
Reino, le expresa traslade a la orden general del día el parte rendido al
Consejo de Regencia del Reino acerca de la gloriosa jornada del 16 de este mes
en los campos de La Albuera, y que esto mismo lo traslade al Principado de
Asturias “manifestando la singular
complacencia con que he visto pelear a los cuerpos asturianos de la división
del general ballesteros. Estos nobles soldados –sigue diciendo Castaños– no han olvidado ni olvidarán jamás el honor
heredado, renovando siempre con su sangre, y sus hazañas las heroicas proezas
de sus ascendientes.”
Interviene en la acción de
Montemolin (Badajoz) el 26 de mayo.
El 25 de junio,
la compañía de cazadores del Regimiento de Pravia, junto las restantes de su
clase que forman la columna de cazadores de la división, tiene un encuentro con
el enemigo en Cabezas Rubias (Huelva), al que ataca en El Cerro de Andévalo y
lo pone en franca derrota, obligándole a
buscar refugio en Moguer.
El 3 de julio la
columna de cazadores al mando de su comandante, el teniente coronel D. Esteban
Flórez, del Regimiento de Pravia, estando de observación en los puntos de
Calañas y Valverde del Camino (Huelva), sostiene un encuentro en el primero de
los puntos citados con una considerable fuerza de infantería y caballería
enemiga al mando del general Godinot. En esta acción la columna de cazadores sufre
la pérdida de 7 oficiales y 240
efectivos, saliendo herido el propio comandante Flórez. Tras la acción, se repliega
sobre Trigueros.
Se halla en la
retirada del Ejército expedicionario desde Gibraltar a Vila Real, en Portugal, retirada es sostenida por el
Regimiento de Pravia con su división.
El 25 de agosto
embarca con la división para el Campo de Gibraltar y el 28 ocupa
Algeciras.
El 4 de
septiembre se halla en San Roque; el 16 en Ximena y el 17 la vanguardia de la
división asturiana es sorprendida en Ubrique (Cádiz) y obligada a replegarse
sobre las alturas de la sierra.
El 19 de setiembre se halla en el ataque de Alcalá de los
Gazules (Cádiz) contra fuerzas francesas de la división del general Vilde y
obliga al enemigo a desalojar el pueblo.
El 24 de
setiembre, mientras el enemigo se hallaba en Ximena, las tropas de Ballesteros
se encontraban a una media legua sobre su flanco izquierdo. Al amanecer del día
25 fuerzas importantes de la vanguardia que manda el marqués de las Cuevas del
Becerro lo ataca por su derecha, desalojándole de las alturas que dominan a
Ximena, protegiendo dicho ataque por el centro una columna al mando del coronel
del Regimiento de Lena, D. Jaime Butler, mientras que la columna de reserva,
formada por los regimientos de Pravia, Castropol, Cangas de Tineo e Infiesto al
mando de sus respectivos jefes, se situó en el pueblo sosteniendo el ataque de
las demás tropas. En esta acción, el Regimiento de Lena, con los demás cuerpos
de la división, vuelve a distinguirse por sus impetuosos ataques a
Abandonada por
el enemigo la posición anterior, éste se sitúa en otra más ventajosa a
retaguardia de aquella, por lo que se hizo indispensable realizar un segundo
ataque para desalojarle de allí. El ataque es iniciado de nuevo por la
vanguardia y la propia columna que manda el coronel del Regimiento de Lena,
quienes sostienen un vigoroso y prolongado fuego, consiguiendo desalojarle de
todas las posiciones que ocupaba. Mientras el enemigo se retiraba por el camino
de Alcalá de los Gazules, las compañías de cazadores de los cuerpos de la
división, entre las que se encuentra
Desde el 2 de
octubre al 12 del mismo mes, asiste al primer sitio que sufre el Ejército bajo
el Peñón de Gibraltar.
El 15 de
octubre, según los estados de fuerza del 4.º Ejército, el Regimiento de Pravia
sigue arreglado bajo el pie de un único batallón.
El 21 de octubre
el enemigo, que se hallaba situado en San Roque y Los Barrios, abandona sus
posiciones y marcha sobre Ubrique a través el camino de Ximena, circunstancia
que es aprovechada por el general Ballesteros para salir de la Línea de
Gibraltar, bajo cuyos fuegos se hallaba apoyado por las tropas ligeras del
Regimiento de Infantería de Lena, para caer sobre una división enemiga que
cubría la retaguardia de su ejército, logrando batirla completamente y ponerla
en total dispersión. En esta acción se distinguió notablemente el coronel del
Regimiento de Lena.
A las once de la
noche del 4 de noviembre de 1811 el mariscal de campo D. Francisco Merino, con
el Regimiento de Pravia, más los de Lena y Cangas de Tineo, rompe la marcha
para caer al amanecer del día siguiente sobre Villamartín.
Concurre a la
acción de Bornos (Cádiz) el 5 de noviembre. En esta acción, la columna de cazadores,
que ahora es mandada por el sargento mayor del Regimiento de Infiesto, después
de pasar el Guadalete, bate y derrota al general Semellé. El desfiladero por
donde discurría la única vía de repliegue estaba cortada por el esforzado
Regimiento de Lena, que se hallaba desplegado en orden de batalla en la línea
de la cresta.
Por disposición
del comandante general, el 23 de noviembre de 1811 la tropa del regimiento de
Pravia se distribuye entre los regimientos de Castropol y Sigüenza.
El día 24 el
cuadro del regimiento marcha a Tarifa. Este mismo día, la compañía de cazadores
del Regimiento de Pravia, junto con las demás de la división, asiste a la
defensa exterior de la plaza de Tarifa en cuyo sitio permanece hasta el 11 de
diciembre. En el ínterin, el cuadro del Regimiento de Pravia permanece al
abrigo del Peñón de Gibraltar.
La compañía de cazadores, que sigue encuadrada en la columna
de esta misma clase de preferencia, efectúa el reconocimiento de Torre
Carbonera (Cádiz) el 28 de noviembre.
Desde el 1.º de
diciembre al 16 del mismo la compañía de cazadores mes asiste al segundo sitio
bajo el Peñón de Gibraltar.
Fuerzas de la división, entre las que se halla la compañía
de cazadores del Regimiento de Pravia,
al mando del teniente coronel D. Gregorio Piquero del Regimiento de Castropol,
verifican un desembarco en la retaguardia enemiga que ocupa el Peñón. Esta
acción contribuyó, en gran medida, a la pronta evacuación del Campo de
Gibraltar por el ejército del mariscal Soult, gracias al valor, constancia y
sufrimiento de los cuerpos asturianos mandados por Ballesteros.
El 12 de
diciembre la columna de cazadores sale en persecución del enemigo hasta Ximena
de la Frontera (Cádiz), en cuyo punto bate su retaguardia causándole grave daño.
Este mismo día el general Ballesteros, junto con las tropas de la División, entra
en la villa de Álora
El 18 de
diciembre, la misma columna de cazadores, interviene en la acción de
Puerto-Ogén cuyo objeto era llamar la atención del enemigo que sitiaba la plaza
de Tarifa. Fue desalojado el batallón polaco que defendía el punto citado. El
enemigo, al mando del general Barrois, reconquista la posición y obliga a las
fuerzas ocupantes a retroceder sobre su base de partida.
El 24 de
diciembre bajo el mando del coronel del Regimiento de Infiesto la columna de cazadores maniobra contra el
enemigo que sitiaba la plaza de Tarifa, pero no obtiene resultado alguno por
hacer imposible todo movimiento el temporal y el extraordinario crecimiento de
los ríos.
1812
Del 27 de enero al 21 de febrero se halla
en continuas correrías por el frente de la línea enemiga del Guadalete,
sembrando el sobresalto entre los destacamentos y pequeñas guarniciones
francesas. A las 5 de la tarde del 11 de febrero de 1812 el general Ballesteros, con 1.000 hombres de
infantería y 100 de caballería ataca el castillo, guarnecido por el 9.º
regimiento del Vístula de la 2.ª división polaca. Continúa el asedio al día
siguiente. Las fuerzas polacas son evacuadas a Alhaurín, mientras que las
tropas asturianas acampan en el Baece, en la Loma del Capricho, de Álora.
Hasta el día 6
de abril, agregado a los regimientos de Carmona , Ciudad Real y Depósito de
Instrucción, hizo su servicio en la Línea al mando del general Doyle. Por orden
superior, el 7 de abril el cuadro del Regimiento de Pravia pasa al Real Arsenal
de la Carraca para constituirse bajo el pie y fuerza que establece el
reglamento provisional para la Infantería aprobado por el Supremo Consejo de
Regencia en 28 de marzo de 1812.
Continúa organizándose
en el Real Arsenal de la Carraca, en cuyo depósito permanece en instrucción y
servicio hasta el 31 de mayo de 1812. El mando del regimiento ahora es ejercido
por el coronel D. Francisco Moreda Prieto.
Mientras el regimiento se organiza en el
Arsenal de la Carraca, al anochecer del día 13 de abril la división asturiana
sale de Hardales con dirección a Álora (Málaga), en cuyo punto se encuentra una
columna enemiga a las órdenes del general
Rey. A una media legua del pueblo se forman las columnas de ataque que, nada
más acercarse a sus avenidas, sostienen un tiroteo con las avanzadas enemigas
que estaban a un tiro de fusil de la población, siendo arrolladas y
dispersadas. El resto de la guarnición, que aún dormía a pierna suelta,
despertó con el ruido del tiroteo y viéndose sorprendida salieron como pudieron
del pueblo. Tras repasar el río, colocan en un cerro próximo dos piezas de
artillería ligera, que abren fuego sobre las guerrillas españolas. Nuestras
fuerzas, amparadas por una pieza de montaña, cruzan el río y traban combate por
espacio de dos horas, al cabo de las cuales el enemigo resulta completamente
batido y puesto en desordenada fuga, impidiéndole efectuar la retirada por el
camino de Pizarra. En esta acción pierde la vida a consecuencia de un balazo
que recibió en la cabeza el valeroso coronel del Regimiento de Lena.
El 16 de abril
la compañía de cazadores del Regimiento de Pravia interviene en la acción de Cartama
(Málaga), en la que con inferiores fuerzas, y a pesar de la ventajosa posición
del general Maransin, es batido y derrotado por la Columna de cazadores de la
división asturiana.
En la acción de
Campillos (Málaga) del día 23 de abril, en la que fue batido y derrotado el
enemigo.
El 27 de abril
interviene en la acción de El Burgo (Málaga). Desalojo de la división enemiga
del general Rey.
En los estados
de fuerza del 4.º Ejército -que ahora manda el teniente general Ballesteros- de
fecha 15 de mayo y 1.º de junio de 1812 respectivamente, la 3.ª división, en la
que se encuadra el Regimiento de Pravia, aparece mandada por el príncipe de
Anglona.
El 1.º de junio
interviene en la batalla del Guadalete (Huelva). Este mismo día el general
Ballesteros intenta romper el bloqueo de Cádiz, pero fracasa estrepitosamente
en Bornos. En la acción resulta muerto el coronel del Regimiento de Lena, D.
Francisco Carbor.
El 30 de junio
de 1812 se verifica el arreglo de las distintas divisiones que componen el 4.º
Ejército, por lo que deja de nombrarse al Regimiento de Pravia como parte
integrante de la 3.ª división del expresado Ejército.
Sin embargo, el
10 de julio la compañía de cazadores del Regimiento de Pravia se halla en la
acción de Coín (Málaga), en la que es batido por menores fuerzas el general
Leval y el 14 del mismo mes asiste al ataque a la ciudad de Málaga que se
hallaba ocupada y defendida por el general Maransin. La compañía de cazadores
del Regimiento de Pravia, como parte integrante de la columna de cazadores de
la división que manda el teniente coronel del Regimiento de Castropol, D.
Gregorio Piquero, interviene en la toma y rendición de la ciudad de Málaga, lo
que constituye un título honroso para todos los regimientos asturianos que
intervinieron en la operación.
El 24 de julio
asiste a la sorpresa de la guarnición de Osuna (Sevilla). Retirada a San Roque
(Cádiz).
A finales de
julio de 1812 concluye la reorganización del Regimiento de Pravia y se le dota
de nuevo uniforme.
El 10 de agosto
el Batallón de Pravia sale de La Carraca para el campamento de Santi Petri, regresando
a Cádiz después de 20 días, en donde es embarcado con destino al Condado de
Niebla formando parte de la columna expedicionaria que manda el mariscal de
campo D. Juan de
Después de
varias marchas, siempre haciendo las jornadas de noche y cambiando
continuamente de itinerario con el objeto de burlar al enemigo, en la madrugada
del 27 de agosto de 1812 la columna expedicionaria, entre las que se encontraban
las compañía de cazadores y granaderos del Regimiento de Pravia, lo ataca por
sorpresa en Sevilla, con lo que se logra que abandone la plaza y ponerlo en
franca retirada.
Tras la acción
anterior, el general Mourgeón concede quince días de descanso a toda la
columna, al término de los cuales se disuelve la columna expedicionaria,
incorporándose las respectivas compañías a los cuerpos de procedencia. Las
compañías de granaderos y cazadores del Regimiento de Pravia se incorporan al
mismo en el Puerto de Santa María, en cuya plaza se hallaba de guarnición.
Como
consecuencia de la reorganización de los regimientos dispuesta por el duque de
Wellington, recogida en el Reglamento del Consejo de Regencia de fecha 8 de
mayo de 1812, que establece que los regimientos de Infantería “de Línea” queden
arreglados bajo el pie de un sólo batallón de a ocho compañías, una de
cazadores, otra de granaderos y las seis restantes de fusileros, el 10 de setiembre
el Regimiento de Pravia adopta la orgánica dispuesta por Wellington y queda
reducido a un sólo batallón de a ocho compañías.
Por R.O. de 4 de
diciembre de 1812, para la formación y organización de los Cuerpos de Ejército
1.º, 2.º, 3.º y 4.º, así como Reservas de Andalucía y Galicia, cesan las
denominaciones que ostentaban desde el 16 de diciembre de 1810. En virtud de la
R.O. antes citada, el Regimiento de Pravia queda encuadrado en la 2.ª brigada
de la 1.ª división del Ejército de Reserva de Andalucía, puesto bajo las
órdenes del teniente general D. Enrique O’Donnell, conde de La Bisbal.
1813
A principios de
año el Regimiento de Pravia continúa presentando la misma composición y
dependencia orgánica tal como había quedado establecida por R.O. de 4 de
diciembre anterior.
A principios del
mes de marzo de 1813 el Ejército de Reserva de Andalucía sale para Sevilla. En
esta ciudad, dos compañías del Regimiento de Pravia, una de ellas de cazadores,
salen en persecución de una partida de ladrones que, al mando de “Capitán Balazos” , había cometido
varios robos y otros excesos por la zona, resultando totalmente destruida la
gavilla tras más de mes y medio de persecución, siendo pasados por las armas
algunos de ellos, entre los que se encontraba su jefe; otros condenados a
presidio y los demás muertos durante el encuentro que se sostuvo con ellos.
Encontrándose en
Sevilla se dispone que la 2.ª brigada, en la que se encuadraba en Regimiento de
Pravia, se traslade a Córdoba, en donde queda de guarnición hasta el mes de
mayo en que, por disposición del duque de Ciudad de Rodrigo, el general
Welligton, el 1.º de mayo de 1813 el Ejército de Reserva de Andalucía se pone
en marcha con dirección a Plasencia.
El 1.º de junio
el Regimiento de Pravia aparece formado por un sólo batallón y continúa encuadrado
en la 2.ª brigada de la 1.ª división del Ejército de Reserva de Andalucía. El
mando de la división lo ostenta el mariscal de campo D. Pedro Agustín Girón y
el del ejército lo sigue a las órdenes del teniente general D. Enrique
O’Donnell.
Encontrándose en
Burgos se forma una columna compuesta de tropas ligeras y de las compañías de
cazadores y granaderos con el objeto de sitiar el castillo de Pancorbo, a cuyo
punto se llega a últimos del mes de junio. Se toma por asalto el fuerte de
Santa Marta, dejando al enemigo encerrado dentro del castillo. El 1.º de julio
capitula la guarnición francesa del castillo, siendo llevados acto seguido como
prisioneros de guerra a Burgos.
El 4 de julio la
columna emprende la marcha con dirección a la villa de Miranda de Ebro, en donde
se hallaba establecido el cuartel general del Ejército de Reserva de Andalucía.
Después de dar ocho días de descanso a las tropas, se disloca la columna, debiendo
pasar las respectivas compañías de cazadores y granaderos a reunirse con sus
cuerpos.
Una vez
concluido el merecido descanso, el Ejército de Reserva de Andalucía se pone en
marcha con dirección a Puente de la Reina (Navarra), en cuya plaza las
compañías de cazadores y granaderos quedan incorporadas a sus respectivos regimientos.
Tras la reunión de las tropas, el Regimiento de Pravia, junto con los demás
cuerpos del expresado Ejército, se acantona en las inmediaciones de Pamplona,
cuya plaza se encontraba sitiada por el 4.º Ejército (“el viejo Ejército de
Galicia”) al mando del duque de Wellington. El Regimiento de Pravia interviene,
alternativamente, en el retén de la línea avanzada, quedando después destacado
en el acantonamiento. Permanece en esta situación hasta la llegada del mariscal
Soult al frente de un ejército venido directamente de Francia para reforzar las
plazas de Pamplona y San Sebastián, como consecuencia de lo cual se levantan
los sitios a las plazas antes mencionadas.
El 25 de julio
de 1813 el Regimiento de Pravia interviene en la batalla de Sorauren o de los
Pirineos, en donde se encontraba de retén, teniendo que defender y sostener el
punto hasta que llegó todo el Ejército de Andalucía. El enemigo, que avanzaba
por el puerto de Roncesvalles, tropieza con las avanzadas hispano-inglesas,
trabándose un duro combate por espacio de cuatro horas.
Los días 26 y 27
continúa el repliegue de las fuerzas españolas hacia posiciones más ventajosas
parta cubrir el bloqueo de Pamplona. El mismo día 27 el general Soult da vista
a Pamplona, situando sus divisiones entre Ostiz y Zubiri, consiguiendo en la
tarde de ese mismo día, tras reñido combate, ocupar Sorauren. El Regimiento de
Pravia al mando de su coronel D. Francisco Moreda, junto el Regimiento del Príncipe
y otros dos cuerpos; uno portugués y otro británico, defiende gallardamente el
cerro que quedaba a la derecha de Ostiz y Zubiri. El día 28 se renovó el
combate, y tras varias tentativas el enemigo es rechazado.
Como resultado
de la acción desarrollada en Sorauren se realizaron diversas promociones en
todo el Ejército, al coronel del Regimiento de Pravia, D. Francisco Moreda y
Prieto, le es conferido el empleo de brigadier. El brigadier Moreda, tras recibir el despacho de su nuevo
empleo y obtener real licencia para marchar a Córdoba, deja el Regimiento de
Pravia al mando del sargento mayor D. Francisco Cabrera, que ahora es ascendido
a teniente coronel, concediéndole, además, real licencia para casarse y otra
temporal de cuatro meses para pasar a América, de donde era natural.
El 24 de agosto
de 1813 se vuelve a reactivar el sitio de San Sebastián, por lo que Wellington,
pensando que Soult atacaría por Irún e intentaría llegar directamente a San
Sebastián, ordena cubrir todos los caminos y avenidas que desde Francia llegan
a la capital donostiarra. El Regimiento
de Pravia, junto con el resto de fuerzas que componen el Ejército de Reserva de
Andalucía, ocupa el centro del despliegue de la línea defensiva, con órdenes de
cruzar la frontera por Echalar y Maya con el objeto de inmovilizar al general
francés D’Erlon y evitar que éste efectuara un ataque por retaguardia para
intentar llegar a San Sebastián. El 30 de agosto Soult cruza el Bidasoa y coloca
a sus fuerzas en lugares o puntos dominantes. En la mañana del día 31,
protegido el avance de las tropas francesas por una densa niebla que cubría el
Bidasoa, el enemigo inicia el atraque frontal contra las tropas españolas del 4.º
Ejército que cubría las alturas de San Marcial. Mientras se desarrollaba el
combate anterior, Wellington ordena a un regimiento británico de las tropas que
se encontraban en Echalar, que descendiera al puente de Lesaca, mientras que el
Regimiento de Pravia y el de Almería, del Ejército de Reserva de Andalucía, deberían
acudir en su apoyo con el objeto de intimidar a las tropas del general Clausel
y atacarlas si resultaba necesario. Clausel, sintiéndose rodeado por las
fuerzas anglo-españolas, repasa el río Bidasoa y se interna en Francia.
Cumpliendo
órdenes de Wellington, en la tarde del día 30 de agosto el general D. Pedro
Agustín Girón –ahora nuevo general en jefe del Ejército de Reserva de
Andalucía– con parte de sus tropas cruza la frontera francesa por Echalar y el
31 ataca las posiciones enemigas del general D’Erlon, obligándole a replegarse
sobre sus reductos.
En octubre de
1813 el Ejército de Reserva de Andalucía, en el que se encuadra el Regimiento
de Pravia, se encontraba en Echalar preparado para atacar las alturas de La
Rhune y, una vez conquistadas las posiciones enemigas allí establecidas,
continuar el avance sobre Sare (pequeño pueblo francés distante unas dos leguas
de Irún). El general Girón dividió sus fuerzas en dos columnas; una de ellas
atacaría las posiciones enemigas del monte La Rhune y la segunda, en que se
encontraba el Regimiento de Pravia, debería atacar al enemigo que se encontraba
situado entre el paso de Ibardín y
Como
consecuencia de las heridas sufridas en La Rhune, el teniente coronel D.
Francisco Cabrera fallecía el día 9 de octubre, siendo enterrado con los
honores de ordenanza en la villa de Lesaca. El teniente coronel Cabrera bien
pudo haber evitado su desgracia, ya que tenía hecha entrega de la mayoría del
regimiento y el día anterior a la acción debería haber partido para América, lo
que no verificó por llevar esta nota más de méritos en su Hoja de Servicios.
Como resultado
de la muerte el teniente coronel D. Francisco Cabrera y la ausencia de su
primer jefe, el brigadier D. Francisco Moreda, el capitán de granaderos D.
Ignacio Pintado, asume el mando interino del Regimiento de Pravia.
El día 9 de
octubre, el Ejército de Reserva de Andalucía ocupa la cumbre de La Rhune, con
lo que se consigue la estabilización y consolidación de la línea frente a Sare
y el río Nivelle, lo que permitió a Wellington establecer su cuartel general en
suelo enemigo y preparar así la invasión de Francia, operación que Wellington
tenía reservada para el glorioso 4º Ejército (antiguo de Galicia), entre cuyas
fuerzas se encontraban los no menos gloriosos regimientos asturianos: 1º de
Asturias, 2º de Asturias, Provincial de Oviedo (Infantería de Línea) y
Voluntarios de Asturias (Infantería Ligera).
El Regimiento de
Pravia, con el total del Ejército de Reserva de Andalucía, queda acantonado en
el Valle de Baztán. En este tiempo el regimiento seguía encuadrado en la 2.ª brigada
de la 1.ª división del expresado Ejército, cuyo mando sigue ostentado el mariscal
de campo D. Pedro Agustín Girón y la división el del mismo empleo, D. Joaquín
Virués.
El 13 de
octubre, según el estado de fuerza efectiva del Ejército de Reserva de
Andalucía que concurrió a la acción sobre el Sare, el Regimiento de Pravia no
aparece citado en la relación ya que, como tal unidad orgánica, no intervino directamente
en el combate.
En el estado de
la organización y fuerza disponible de las tropas del Ejército de Reserva de
Andalucía que concurrieron a la acción sobre las alturas de La Rhune el 10 de
noviembre de 1813, el Regimiento de Pravia sigue encuadrado en
El 16 de
noviembre de 1813 el coronel del Regimiento de Pravia, D. Francisco Moreda y
Prieto, recibe el real despacho del empleo de brigadier que le había sido
conferido por su decidida participación en la batalla de Sorauren el 25 de
julio de este mismo año.
Concluye el año
1813 y el Regimiento de Pravia continuaba con la misma dependencia orgánica
anterior, es decir, encuadrado en la 2.ª brigada de
1814
En enero de
1814, según el estado general de fuerza efectiva de todos cuerpos que figuran
encuadrados en los ejércitos de operaciones, el Regimiento de Pravia, que seguía
perteneciendo al Ejército de Reserva de Andalucía, presenta una fuerza total formada
por 903 efectivos. Sin embargo, en un estado de fuerza (sin fecha), basado en datos
extraídos de los extractos de revista de dicho Ejército, la distribución del Regimiento de Pravia es de 43 jefes y
oficiales y 1.108 plazas de fusil.
El 1.º de marzo
de 1814 el Regimiento de Pravia, que se hallaba acantonado en Cirauqui, continuaba
encuadrado en la 2.ª brigada de la 1.ª división del Ejército de Reserva de
Andalucía. Sigue mandado, por el ahora brigadier, D. Francisco Moreda y Prieto.
La fuerza disponible con que contaba en esos momentos estaba compuesta por 1 jefe, 3 capitanes, 23 oficiales
subalternos y 724 efectivos. La fuerza en revista la formaban 2 jefes, 35
oficiales y 855 plazas de fusil.
En mayo de 1814
continúa con la misma dependencia orgánica anterior.
El 12 de julio de 1814 se disuelven los ejércitos de
operaciones, desconociéndose, como consecuencia de la orden anterior, el
destino del Regimiento de Pravia.
Por R. O. de 16
de octubre de 1814 se aprueba un plan para enviar una expedición de 8.000
hombres a Nueva España. En virtud de esta R. O. y la del mismo rango de 21 del
mismo mes, el 7 de noviembre queda formada, mediante sorteo, la escala general
de los regimientos de Infantería de Línea y Ligeros que por turno deben pasar a
los dominios de Ultramar. Según este sorteo, al Regimiento de Pravia le fue
asignado el número 95.
1815
El Reglamento de la Infantería de 2 de marzo de
1815, que reúne todos los regimientos de Infantería de Línea y Ligera que
existían organizados según el Reglamento de 8 de mayo de 1812, no aclara el
destino o cuerpo en el que debería integrarse el Regimiento de Pravia. Sin
embargo, si consta el destino de su coronel, D. Francisco Moreda, que fue colocado
con el empleo de brigadier en el reorganizado regimiento “Reina, 3º de Línea”, cuyo
cuerpo sobrevivió a la reforma de 1815.
Según R. O. de 2
de junio de 1815 los efectivos del Regimiento de Pravia son destinados al
Regimiento de Reales Guardias Walonas con el objeto de completar los batallones 3.º, 4.º y 5.º que
se estaban formando por aquellas fechas. En la relación de los cuerpos de
Infantería que existían organizados en 1.º de enero de 1815, que no habían sido
incluidos en el Reglamento de 2 de marzo de este mismo año, según la resolución
n.º 2 de
-----ooOoo-----
Cuando se formó el Regimiento de Pravia,
naturalmente tuvo que tener su propia bandera pero, desgraciadamente,
no nos ha llegado noticia ni referencia alguna sobre su existencia, por lo que
se desconoce cualquier detalle o característica acerca de la misma, así como cuál
ha sido el destino dado a la gloriosa enseña.
UNIFORMES
El Regimiento de
Pravia, por su tardía formación, ha sido una de las unidades que no pudo marchar
prematuramente a campaña, tal como había sucedido con los regimientos expedicionarios
que, al mando del General Acevedo, salieron del Principado para incorporarse al
Ejército de Galicia e intervenir en
Poco más tarde, todo hace indicar que el Regimiento de
Pravia fue uno de los cuerpos que se benefició de las primeras remesas de
vestuario procedentes de la ayuda británica. Estos uniformes, en número de
4.000, se ofrecieron a Asturias el 24 de agosto de 1808[9] y procedían, según
comunicación del día 27[10], de un remanente de
10.000 vestuarios destinados a la Milicia de la Norteamérica británica (actual
Canadá). El vestuario, básicamente, estaba constituido por las siguientes
prendas: 4.000 casacas rojas; chalecos blancos; pantalones grises y 10.000
gorros del tipo ‘stovepipe’ (tubo de chimenea) y se reciben en el puerto de
Gijón en diciembre de 1808. Con la mayor parte de estos uniformes se vistió a
los cuerpos que componían la 5.ª división –la mejor provista de todo-, puesta
bajo el mando del teniente general D. José Vorster para constituir la línea defensiva
del Navia-Eo, motivo por el cual el Regimiento de Pravia, necesariamente, ha
tenido que recibir este vestuario en fechas inmediatamente posteriores, justo
en el preciso momento de partir para constituir el dispositivo. Ante la
imposibilidad de vestir a todos los cuerpos, la provisión de estas prendas se
había efectuado mediante sorteo realizado por
El 17 de junio
de 1809 el Regimiento de Pravia, al igual que la totalidad de los cuerpos que
componían la recién organizada división asturiana bajo el mando del Mariscal de
Campo D. Francisco Ballesteros, recibe en el Campamento de Contrueces (Gijón)
nuevo vestuario, similar al especial de los regimientos provinciales, compuesto
de “casaca blanca, cuello, vuelta y vivos encarnados; forro blanco y botón
dorado, posiblemente con la inscripción “PRAVIA”[11]; calzón corto de los mismo
y gorro blanco con vuelta encarnada”[12]. El uniforme, procedente
también de la ayuda británica, se encontraba almacenado en Gijón desde el 18 de
mayo de 1809.
En 1810, durante
su estancia en Extremadura, el Regimiento de Pravia seguía conservando, aunque
muy deterioradas por la acción del tiempo y el desgaste producido por la dura
campaña, algunas de las prendas recibidas en Gijón en el año 1809. Según la
revista pasada en Badajoz el 1.º de julio de 1810, las casacas de los soldados
se hallan completamente inútiles. Desde Cádiz se remitieron diversos vestuarios
para los cuerpos de la división, pero con éstos no llegaron casacas, por lo que
en su lugar reciben chaquetas de lienzo. Le faltan camisas y otras prendas
menores, que se van confeccionando en Lisboa. La compañía de granaderos es
provista con morriones, también construidos en Portugal. La tropa se halla
calzada con el par de zapatos que lleva puestos.
El Estado Militar de España de
1815, que recoge los uniformes en uso entre 1813-1814, describe el uniforme
usado por el Regimiento de Pravia en los términos siguientes: “casaca y pantalón azul turquí; cuello,
vueltas, barras y vivo encarnado; forro y botón blancos; sin solapas pero con
carteras a la española”. Además de lo anterior, también usaba, para verano,
pantalón de lienzo crudo.
El abril de 1814, los componentes del Ejército de Reserva de
Andalucía reciben en Pasajes nuevo vestuario, también de procedencia Británica,
compuesto de casaca de paño, unas con divisa roja y otras verde; un pantalón de
paño y otro de lienzo; morrión y gorro de cuartel. No cabe duda que la casaca
con divisa roja es la que le correspondió al Regimiento de Pravia, cuyo
vestuario coincide plenamente con el que aparece descrito en el Estado Militar antes
mencionado.
El 21 de
septiembre de 1811 D. Felipe Fernández Castañeda, maestro de sastre, vecino de
Oviedo, reclama a la Junta de Asturias la devolución de doce mil trescientos
diez y siete reales de la parte que se le adeuda por la confección del
vestuario para el Regimiento de Pravia[13]. Se desconoce cualquier
detalle o circunstancia, aparte de la expresada, acerca de este vestuario, la fecha
en que se manufacturó, etc, aunque es fácil colegir que tuvo que haber sido
entre agosto de 1808 y febrero de 1809, ya que el 17 de febrero de 1809 el coronel
del Regimiento de Cangas de Tineo se queja a la Inspección del Ejército de que mientras
su regimiento se encontraba en la “mayor
desnudez”, al Regimiento de Pravia se le ha vestido dos veces. Se refería,
sin duda, al segundo vestuario que recibía, este último de procedencia británica,
el regimiento praviano, ya que el Regimiento de Cangas de Tineo no le cupo en
suerte vestirse con esas prendas.
RECOMPENSAS Y DISTINCIONES
Dos veces declarado
“Benémérito de la Patria”, en grado heroico y eminente. La primera, por el
distinguido mérito contraído el 25 de enero de 1811 en el ataque a Villanueva
de los Castillejos (Huelva) y la segunda, por su decidida participación en la
batalla de La Albuera (Badajoz) el 16 de mayo de 1811.
Escudo de
Distinción al Valor en Asturias
Para enaltecer el
valor y esfuerzo de los cuerpos asturianos destacados en la línea de Colombres,
Como consecuencia de lo
anterior,
Dicho escudo,
para llevar bordado en la manga izquierda de la casaca o prenda equivalente,
consiste en una pieza circular de paño o lino blanco, de
Aunque el Regimiento de Pravia no intervino en
ninguna de las acciones antes mencionadas, sí se había hecho acreedor al mismo
por su participación en las acciones de guerra desarrolladas en la línea del
Eo-Navia con
Cruz de Distinción del Ejército
de Reserva de Andalucía
Fue instituida
por R.,O. de 28 de diciembre de 1814 por la gloriosa campaña de 1813, cuando el
Ejército de Reserva de Andalucía al mando del conde de La Abisbal, inició su
recorrido por España en Andalucía, llegando a cruzar la Península hasta los
Pirineos.
Está formada por
una cruz de cuatro brazos ensanchados, esmaltados en blanco, con un escudo
central circular azul (o rojo según algunos modelos) con la efigie de Fernando
VII en oro orlada con la inscripción: “El
REY AL EJERCITO DE RESERVA DE ANDALUCÍA” y, por el reverso, en el centro “
Para Generales,
Jefes y Oficiales se concedió en oro y esmaltes y el bronce para la tropa.
Se trata de una
condecoración que, de entre todos los cuerpos asturianos, sólo le cupo
ostentarla a los componentes del glorioso Regimiento de Pravia.
Cruz de Chiclana
Creada por R.O.
de 13 de febrero de 1815. El Regimiento de Pravia no combate en Chiclana
(Cádiz), pero se recompensó con esta cruz a los componentes de la Compañía de
Cazadores del citado regimiento que, integrada en la Columna de Cazadores de la
división, sí intervino en
Cruz de Albuera
Instituida por
Fernando VII el 1.º de marzo de 1815 en recuerdo de la batalla librada el 16 de
mayo de 1811. Tiene forma de aspa con brazos rojos terminados en globos de oro;
sobre la parte superior va una corona de laurel y entre cada dos brazos llamas
de color de fuego; en el centro un óvalo azul (en este caso es blanco) con la
cifra “F.VII” y en una orla de oro la palabra “Albuhera”. La cinta es roja con
filetes negros y cantos azules.
Sin duda, es una
de las condecoraciones, junto con las del 3º y 4º ejércitos, cruz del Ejército
Asturiano y medalla de Medina del Campo, que más de prodigaron entre los
cuerpos asturianos.
Cruz de Sevilla
Creada el 17 de
marzo de 1815 en memoria de la reconquista de Sevilla, en la que participaron
las compañías de granaderos y cazadoras del Regimiento de Pravia; es de oro
para oficiales y de bronce para

Cruz del Tercer Ejército
Creada por R.O.
de 31 de marzo de 1815. Todos los componentes de los regimientos de Pravia,
Castropol, Cangas de Tineo e Infiesto estaban en posesión de esta
condecoración. De brazos curvilíneos verde
esmeralda, con un círculo central en el que aparecen las columnas de
Hércules, la mar y la montaña con una orla exterior que dice: “Vencedor del Estrecho al Pirineo”. En
el reverso sobre circulo blanco, figura el nº “
Cruz del Ejército
de la Izquierda
Es como
Por cédula de 10
de junio de 1815 expedida por el Teniente General Ballesteros y dirigida al
Capitán General D. Joaquín Blake, se aclara que la Cruz instituida por R. O. de
14 de mayo del mismo año, se concede, además, por “su valor y disciplina en las sangrientas acciones que en la última
guerra tuvieron en Rioseco, Sornosa [Zornoza], Guenes [Güeñes]”,
acciones estas últimas en las que el Regimiento de Pravia no intervino por
encontrarse en aquellas fechas operando en la línea del Eo integrado en la
división de Vorster.
Cruz de Tarifa o de 4º Ejército
Creada el 4 de
junio de 1815 para premiar los señalados y distinguidos servicios prestados por
la guarnición de la plaza de Tarifa cuando, en 1811, estuvo sitiada por fuerzas
enemigas muy superiores. Formada por cuatro esmaltadas de color naranja con
globos en los remates y en el centro un círculo azul con la leyenda: “A los defensores de Tarifa”; en el reverso
“4º”. Cuelga de cinta azul con filetes naranja. La tropa la usaba
enteramente de metal, es decir, sin esmaltes.
El Regimiento de
Pravia no defendió la plaza, pero sí se halló en el sitio exterior de la misma su
Compañía de Cazadores, cuyos componentes se hicieron dignos acreedores a tan
preciada recompensa.
Cruz de
Distinción del Ejército Asturiano
Creada por Real Orden
de 4 de junio de 1815 para premiar “el entusiasmo, valor y bizarría con que se
condujo el egército asturiano en el tiempo en que circundada de enemigos
aquella Provincia, y sin auxilios del Supremo Gobierno, fue acometida por los
que estaban en Galicia, Castilla y Montañas de Santander, mandados por el
Mariscal Ney y por los Generales Kellerman y Bonet; habiéndose sostenido á
pesar de su corto número cerca de un año con escarmiento de los mismos
enemigos,,… á quienes en varios y repetidos encuentros batió y rechazó con
mucha gloria de las Reales armas y honor de sus naturales”.
La cruz se compone de cuatro aspas esmaltadas en blanco y en
cada una de ellas un triángulo isósceles color amaranto, las cuales caen sobre
un escudo circular, en cuyo centro lleva una cruz de plata en campo azul, con
el lema en el exergo “Asturias nunca
vencida”, y al dorso “Exército
Asturiano
Medalla y E. D. de Medina del
Campo
Creada por R.O.
de 2 de julio de 1815 para premiar a las tropas que tomaron parte en esta
gloriosa acción rechazando, batiendo y persiguiendo al Ejército enemigo. Tiene
forma elíptica, esmaltada de blanco, en cuyo centro lleva una corona triunfal
de color verde; alrededor y con letras de amaranto, se inscribe “Al valor Medina del Campo noviembre 23 de
Inicialmente, existió en formato de
Escudo de Distinción y que luego, refrendado por Fernando VII, se convirtió en
medalla. El escudo, en esencia, coincide con el modelo que presenta la medalla,
con única la salvedad que el diseño que ha llegado a nuestras manos dice: “Al valor Medina del Campo –
[1] Tras la muerte del general Acevedo, acaecida a raíz de la batalla de Espinosa de los Monteros, fue nombrado comandante general del Ejército asturiano, cuyo cargo desempeñó desde el 1º de diciembre de 1808 hasta junio de 1809 en que dicho ejército pasó a constituir la 3ª división del Ejército de la Izquierda.
[2] Este Reglamento fija el pie y la fuerza de los regimientos de nueva creación, tanto de Línea como Ligeros y de Milicias Provinciales, debiendo constar cada uno de 2 batallones de a 8 compañías; una de granaderos, otra de cazadores y las seis restantes de fusileros. Respecto a la anterior organización, se reduce la plantilla de tambores y pífanos en los batallones y compañías, elevándose a 120 el número de soldados por compañía. Los cuerpos asturianos arreglados conforme a dicho Reglamento nunca llegaron a superar, ya que las disponibilidades de fuerza no lo permitían, el número de plazas fijadas para cada regimiento.
[3] El teniente general D. Diego de Cañas y Portocarrero Trelles, duque del Parque, de ascendencia asturiana, poseía palacio en Oviedo (El Fontán) y casona en el concejo de Castropol.
[4] De hecho, algunos regimientos asturianos ya existían organizados en dos batallones desde el 1º de octubre de 1808, así como por el Reglamento de 23 de enero de 1809.
[5] Diario de La Coruña, nº 230, de fecha 18 de agosto de 1810.
[6] Fondo “Saavedra”, caja 57, legajo 19 (Residencia de la Compañía de Jesús. Granada.
[7] El Conciso, nº LV, de 2 de diciembre de 1810, pág. 264.
[8] Colección de Reales Resoluciones, tomo IV, año 1817.
[9] PRO, F.O. 72/66
[10] PRO, F.O. 72/69
[11] En los fondos de un coleccionista leonés existe una pieza de la época en la que, precisamente, se inscribe el nombre de“Pravia”
[12]
“Relación histórica de los méritos y servicios que ha hecho al Rey a a la
nación el Regimiento Infantería de Castropol desde el 17 de junio del año 1808
en que fue creado, hasta el de
[13] A.H.A., libro
[14] Este
mismo Escudo de Distinción puede bordarse sobre paño del color de la divisa del
uniforme (grana, azul u otro color), puesto que este tipo de premios militares,
al no estar sujetos a normas predeterminadas en cuanto a colores se refiere,
admiten todas las variantes posibles. En el supuesto de que el conjunto se borde
o vaya bordado sobre paño grana, las letras y cordoncillo exterior deben ser de
hilo de oro o plata (oficiales) y de estambre amarillo o blanco (tropa). En el
caso que nos ocupa, se ha elegido como ejemplo ilustrativo una pieza de seda o
lino blanco (color de los cabos y botones del uniforme del Cuerpo) que puede
contemplarse en el primoroso retrato de un Teniente Coronel de las Reales
Guardias Españolas, cuya condecoración luce en la manga izquierda de