EL GORRO DE MANGA O DE CUARTELwww.arhca.es

 

 

 

            Aunque resulta difícil determinar el año de introducción del gorro de manga o cuartel en el Ejército, ya que los límites y comienzos no están marcados claramente (¿1710?). Parece ser, por resultar lo más lógico y razonable, que tuviera su origen en que algunos soldados que ya lo usasen en su vida de paisano y que arrastrasen el gorro a la vida militar, ya que, al fin y al cabo, no es sino una versión del gorro de dormir, cónico, de 50 a 55 centímetros, que usaba la sociedad de aquellos tiempos. Parece ser que la razón de los vivos era cubrir las costuras de los retales (de las cuatro piezas que componían la manga) que se aprovechaban para su confección. La manga se doblaba y metía entre la cartera (vuelta del color de la divisa) de forma que la borla asomara por el delantero o por uno de los costados.

 

            El “gorro de cuartel”, que también podría habérsele llamado “gorro de dormir”, por ser esa una de sus funciones, abrigar la cabeza durante las frías noches, aunque también tenía otra de no menor importancia para el individuo cual era de servir de receptáculo de dinero, algún útil de aseo, una navajita y un moquero, tabaco y chisquero. Todos estos elementos, imprescindibles para la vida diaria, no era posible guardarlos en los bolsillos cuando se dormía con la ropa puesta y menos aún cuando las temperaturas del verano permitían dormir casi desnudo pues en ese caso era muy fácil que se “perdiesen” al menor descuido del durmiente. Sueltos en el fondo del gorro y encasquetado éste, con el forro tapando los ojos, las orejas y parte de las mejillas, había que quitarle el gorro, lo cual no era posible hacer sin despertarle, aunque si cabría cortar la tela, pero también eso entrañaba riesgos por al presencia de los imaginarias.

 

Modo de llevar el gorro

 

            Las mangas solían llevarse caídas a la izquierda para evitar engancharlas con las armas manejadas con la mano de ese costado o completamente sueltas; esto es, con la borla descansando sobre el hombro izquierdo.

 

            Otra posición de la manga para dormir era desdoblar la vuelta y calarse el gorro por encima de las orejas, cubriendo la nuca y los ojos, pero dejando fuera la nariz; de día y en caso de frío extremo se cubrían las orejas y nuca pero dejando, como es lógico, descubiertos los ojos.

 

Dimensiones

 

            Aparte de las precisas para adaptar el gorro a la cabeza, tenemos las siguientes: la altura de la vuelta y la dimensión mayor de la manga. La altura de la vuelta, entre 12 centímetros en la parte delantera, que puede formar un pico o dos y un seno, y 8 en la posterior. El galón puede estar alrededor de los 13 milímetros (media pulgada) de ancho. La dimensión mayor de la manga, aunque no hay medidas señaladas oficialmente, por el tamaño relativo de los ejemplares que se conocen, se puede interpretar que estarían en torno a los 50 y 55 centímetros, sin contar la borla por supuesto.

 

Otras cuestiones  

 

- Contrata de 15 de agosto de 1763

De la Infantería sencilla (Sodados de Línea)  “Gorro de Quartel del referido paño [blanco y diez ocheno de Alcoy], con el frontis del color correspondiente a la divisa y éste con su bordado de estambre.

 

Para Sargentos “Gorro de Cuartel con su bordado” de los mismos colores.

 

- Contrata de 20 de abril de 1784   

 

En Infantería y para Cabos, Granaderos y soldados prescribe: “Un gorro de Cuartel de paño color blanco y el frontache del de la divisa [que corresponda a cada Regimiento],  bordado de estambre con el nombre del Regimiento”.

 

 

Fuente:

 

GRÁVALOS GONZÁLEZ, Luis: Gorros de borla (1763 a nuestros días), Edición del autor. Madrid, 2007.  Vía José Luis Calvo Pérez.